|
Un saludo cordial:
Escribo desde Budapest, Hungría. Soy periodista ecuatoriano que desde hace dos anos vivo en Europa.
Acudo a las organizaciones sociales e indígenas del Ecuador para difundir un penoso evento para mi país, puesto que valiosas piezas arqueológicas de nuestras culturas indígenas se negociaron por 200 mil euros este ano.
El pasado 25 de junio se inauguró en el Museo Etnológico de Budapest, Hungría, una muestra arqueológica de 300 piezas originales pertenecientes a las culturas Valdivia, Machalilla, Chorrera, Jama Coaque, entre otras. Esta colección compró el Estado húngaro a un negociante de café de nacionalidad alemana, Hans Jürgen Westermann, quien vivió en Guayaquil en la década de los 60.
Westermann asegura que compró entre 1959 y 1967 al menos 280 vasos, ollas, collares, medallones, figuras antropomórficas, botellas, venus y platos. El resto completó con el intercambio por otros artículos personales y solo cinco negoció luego en Europa con otros coleccionistas.
En total reunió 300 objetos encontrados en suelo del actual Ecuador con una antiguedad entre 4.500 y 500 anos. La colección final la vendió en 200 mil euros en febrero de este ano.
Este coleccionista alemán dice que llegó para ampliar el negocio de café desde Manabí a Europa y realizó 25 viajes. Vivió en Guayaquil y recorrió toda la Costa. Su oficio no era de arqueólogo pero en ese tiempo nadie del Ecuador estaba interesado en comprar esas piezas que se ofrecían en el mercado, dice. En realidad no se puede calcular el valor económico de estos objetos que ahora pertenecen al Museo Etnológico de Hungría.
A esta colección, los arqueólogos húngaros la han denominado ”Escultura del shamán y la piedra del jaguar” porque comprende el período prehispánico desde 3.500 AC a 900 DC cuando los primeros habitantes del actual Ecuador practicaban ritos y ceremonias religiosas con representación en la cerámica. Varias venus de Valdivia tienen una antiguedad de 4200 anos, además comprende figuras antropomóficas, que representan la fecundidad de los habitantes de Machalilla hace 4.600 anos, asi como figuras de guerreros de la cultura Chorrera, hace 2.300 anos. Pero, además vasos, colgantes y utensillos de Cerro Narrio, Bahía, Jama Coaque, La Tolita, Guanguala, Carchi, Cuasmal, Tuncahuán, Manta.
El 40 por ciento de los objetos pasó por un proceso de ”termoluminesencia”. Esto es un sistema sofisticado de verificación de laboratorio para confirmar el ano exacto de cocción del barro. Este examen es muy costoso porque mide las emisiones de radioactividad del objeto, su margen de error es de apenas un 10 por ciento.
El Museo Etnológico de Budapest es pionero en las nuevas tecnologías de certificación y verificación arqueológica. Cada pieza adquiere un valor especial por su antiguedad pero además por el contexto etnológico de su función. Por decir, un ”inciensario” de la cultura Manta tiene un mayor nivel de importancia porque permite estudiar a su vez la dinámica shamánica o religiosa de la comunidad aborigen que la fabricó.
Según el director del Museo, Janos Gyarmati, se trata de la muestra arqueológica más completa de Ecuador en Europa. ”Conozco varias colecciones importantes. Berlín tiene 200 mil piezas de América Latina, pero no es más completa en relación a las culturas precolombinas del Ecuador. Esta es la más importante”, dice.
Asegura que las negociaciones comenzaron a finales del ano pasado y confirma que Hungría pagó 200 mil euros en este ano. ”No es una muestra nueva si se considera que ya fue expuesta varias veces en Alemania. Ahora se la presentará en varias ciudades europeas”.
Según este arqueólogo, la pieza más interesante pertenece a la cultura Manta. Se trata de una piedra que grafica la alucinación de un shamán en la figura de jaguar. Valdivia, Machalilla, Chorrera y Cerro Narrio pertenecen al Periodo Formativo hace 3.500 anos. En cambio, las piezas de Jama Coaque, Guanguala, La Tolita y Bahía, permiten identificar con más claridad la Epoca de Desarrollo Regional del mundo prehispánico en esta parte de América del sur, pues se trata de un periodo muy anterior a la llegada de los Incas.
Hans Jürgen Westermann sostiene que que la compra es legal porque las adquirió antes de 1970, pues la UNESCO (Organización de la Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura) elaboró una normativa recién en ese ano en la ”Convención sobre las medidas que deben adoptarse para prohibir e impedir la importación, la exportación y transferencia de propiedad ilícitas de bienes culturales”.
Sin embargo, existe violación a la legislación del Ecuador si se considera la Ley de Patrimonio Artístico vigente en esa época, que consta en el Registro Oficial del 14 de marzo de 1945, promulgada en la presidencia de Velasco Ibarra. Indica que ”ningún objeto perteneciente al Patrimonio Artístico Nacional puede salir del país, excepto en los casos que se trate de exposiciones o para otros fines de divulgación, y, en este caso, con permiso del Presidente de la República, previo informe técnico de la Casa de la Cultura”. La sanción de la época es el decomiso de las piezas y una multa de hasta 10 mil sucres.
Con esto, el delito de Westermann en Ecuador no sería la compra de las piezas sino el haberlas sacado fuera del territorio nacional. Pero además, una ley actual obliga a los coleccionistas a incluir en el inventario general del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural.
Este hecho ha pasado desapercibido y ha sido eclipsado por los permanentes problemas políticos del último ano en el Ecuador. No obstante, es fudamental informar a las autoridades civiles, diplomáticas y militares el suceso. Así como a las asociaciones internacionales de Derechos Humanos, pues se trata de una fragante violación al patrimonio cultural de una nación.
Atento a cualquier sugerencia, por su atención mi agradecimiento.
Kléber Mantilla C.
Host: dsl51b6d156.pool.t-online.hu
|
|