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Estimado Don Abelardo Tordo, S.J.: Presa de un hondo quebranto le comunico que, como muy bien dice en su correo, "... ese faro de la humanidad toda, ese baluarte de Internet", la página de Huevo Rojo, se ha ido a tomar por el culo por gentileza de Telecable, S.A.U.
Kaput. Finito. KK. Tururú.
He sacrificado casi media vida o, como mínimo, mes y medio en aras de la silicoptería para que de repente el funesto Destino tome la forma de un I.S.P., haga una grácil finta y golpee con la tecla [Del] -o [Supr], según el teclado- con la violencia de un estornudo, hiriéndola de muerte como a Rascayú.
Huevo Rojo es ahora una entidad extracorpórea, apenas un ectoplasma, un recuerdo vago, la sombra de una sombra, el efímero rastro de un olor...
Para ser sinceros, tampoco es que estuviera precisamente en peligro de morir de éxito. Sepa Vuesa Merced que creo erais vos el único visitante, y el único que se ha enterado y lamentado el deceso. Al final empataron la media mensual de visitas a la página con los asistentes al entierro: uno, vos... y sucede precisamente ahora que casi había conseguido el patrocinio de Don Simón, que me iba a poner un banner.
Ahora deambulo por el ciberespacio desde los cibercafés, aturdido, borracho de amargura y de otros licores espirituosos a los que me he ido aficionando.
Ese estado de ánimo lo ha expresado magistralmente Amelie de La Croquette en su poemario "Depilación Brasileña, ¿sí o no...?", del que me permito extraer esta pequeña joya, fragmento del poema "Es mejor inversión comprar un coche de gas-oil", y que no devenga derechos de autor:
"... el culo como una palangana, áspera la glotis, la oreja herida, bramando de dolor en la despensa el becerro soez excreta salsa amarilla de amor, como los piescos..."
O Fraulia Bighilll-Scalera, con un endecasílabo inmortal:
"...parecía un tuerto, con un ojo cerrao y el otro abierto..."
Y otro clásico, el finado Amadeo Carrasplás , que en su exquisito "Por el culo no" clamaba:
"... a veces siento como que se me mueve un diente pero es el esternón el que palpita..."
Imperdonable sería no mencionar a Don Honorato Flaps D'Armaño, que vivió veinticinco años entre los Innuit de Groenlandia para escribir su incomprendida "Ciento seis maneras de cocinar foca"
¡Tenemos tanto que agradecer a tan pocos...! ¡Como dejar de mencionar a algunos de los que han pasado por esta página!...
Sonsoles Van de Huerga, de padre holandés y madre prostituta, que nos legó la conmovedora "Amar a un hipotenso", poema gástrico con más de tres mil personajes. Al final mueren todos víctima de extrañas enfermedades en una indescriptible orgía de sangre. De hecho, no la describe.
Luis Fernando Morrazo Wualthrapa por su grandiosa Trilogía "Equiláterus" en tres volúmenes: "Cateto", "Cateto" e "Hipotenusa", prohibida por la censura en Andorra, pero de la que consiguió vender siete ejemplares en su Logroño natal, puerta a puerta, a pesar de que los dos primeros volúmenes, los catetos, eran en realidad el mismo libro repetido. Una hazaña silicóptera de proporciones épicas.
Al inolvidable poeta de origen marroquí Etil-Amil Ben Zeno, autor de la críptica y compleja "Diga sí a decir no", "Jamón de escroto" y "Dos enanos y un xilófono"
Al incombustible Magnus Legrand Sotaco, de corta estatura pero inmensa talla de poeta. Fué la mente creadora de la provocadora "Fiasco", volumen de tres mil quinientas páginas, todas en blanco excepto la 47, en la que había escrito "Tonto el que lo lea". Tardó doce años en terminarlo y falleció a continuación.
A Horatio Gusgús Mangosta, que escandalizó al mundo al declararse en público orgulloso de ser un pederasta, pero en realidad era podólogo. Él creía que era lo mismo. Hombre de escasa cultura pero escritor prolífico, autor entre otros de "Rascar a un cocodrilo", relato de sus aventuras como naturalista aficionado, y "¡Oño!, ¿On tá?", poema de sabor africano en lengua zulú donde describe en vibrantes octosílabos y tres pareados no vibrantes la traumática experiencia de despertar después de sufrir la amputación de un brazo y la mitad de la mandíbula en un hospital de Senegal tras el ataque de un saurio.
Al silicóptero, enigmático y aerofágico Leonardo Mongole Farrapas, autoproclamado custodio del Secreto que posibilita la comprensión del universo vía unificación de las tres fuerzas fundamentales que lo rigen: nuclear o débil, electromagnética y gravitatoria, a las que él añadió una cuarta que llamó Electrodoméstica. Durante años mantuvo en vilo a la comunidad científica con la advertencia de que la obra no sería publicada hasta después de su muerte. La humanidad heredaría el Secreto y comenzaría una nueva era de esplendor e hipotecas de bajo coste. Consiguió que pensaran que era inteligente pero luego se descubrió que simplemente tenía la cabeza grande.
Cuando cascó, tratando de auto extirparse lo que pensaba era una hemorroide, los estudiosos se abalanzaron sobre el libro con su cadáver aún caliente, con tan mala suerte que uno de ellos tropezó y resultó lesionado en el hombro al golpearse contra el inodoro. La obra resultó titularse "Phisicae Aramis Fundamentalis", pero pronto desconfiaron al comprobar que las fuentes en las que se había documentado habían sido, entre otras, declaraciones de Carlos Jesús en Crónicas Marcianas, Zoltar y un tal Jose María pues había una anotación al margen en la página 16, donde explicaba un concepto tan revolucionario como idiota: antes del Big Bang el universo tenía una sola dimensión (ancho) y era en blanco y negro. Como consecuencia, sus habitantes eran bajísimos y las montañas eran planas, por lo que se las denominaba "monplañas", y no había racismo. No entraba mucho en detalles de cómo había llegado a esas conclusiones, pero las resumió en una fórmula magistral: E - 166,386 = 2. Sorprendidos, los científicos Anselmo y Jose Moisés Cancio Rendueles constataron tras complejos cálculos que esa misteriosa constante cosmológica coincidía con la cotización del euro respecto a la peseta. La anotación rezaba: "Jose María el músico come almeja arrugada y mustia." Más adelante relacionaba de manera muy compleja la materia oscura con las emisiones de metano de los bóbidos, así, con b. Los seis últimos capítulos contenían recetas de cocina.
Y qué decir de Danilo Q. Rusco, Marqués de Orujo, alias "El Sapo". ¿Cómo olvidar la dulce musicalidad de "No sin mi ano" y "Bimbollos, Bimbollos"?...
Tantos, tantos... y tontos, tontos... Mary Conada, la reina del lupanar, poetisa jugosa y un poco guarra. Sube al coche, reina de la noche. Ara, el poeta homosexual, homófobo e impotente. Soluble, desde Madrid, con su porno poesía. Cornelia la Cabra, la cabra loca, que me la comería entera. Mery Lou Slim Currutaca, poderosa como la coz de un búfalo e igual de gorda y burra. Amor de Vaca, sensibilidad a flor de piel; daba un poco de grima. El gran Almejando, Dios lo proteja donde quiera que se encuentre y le bendiga con una Bono Loto…. Don Pío y su "Elegía a la Cabeza Disecada con los Ojos Postizos", ¡qué locura!... Sunnormal, tan… no sé... tan subnormal, la verdad. Nos legó el inolvidable “Churros”. El Padre Arboleya, S.J , más comprometido con el pacharán que con los asuntos eucarísticos. Sunnormal, tan… no sé... tan subnormal, la verdad. Nos legó el inolvidable “Churros”. Panta Rhei, crítico bondadoso y lobotomizado por cuyas venas fluían con naturalidad grandes cantidades de licor de pera.
Lo siento por la humanidad, que se ha perdido todos los nuevos, frescos y crujientes poemas silicópteros que iba a publicar, ahora no verán ya nunca la luz. Y además de verdad, porque me la han cortado. Resultaría hilarante si no fuera tan trágico.
Muchas gracias, de verdad, amigo Abelardo. Todo ha terminado. La mies es mucha, pero la conexión a 4 megas es muy cara. ¡Quien me iba a decir a mí que a las exequias de la poesía silicóptera sólo asistiría un Tordo!...
Envíeme una foto suya desnudo de la cintura para abajo, a modo de recuerdo simpático.
Siempre suyo: Huevo Rojo Bombast de Hohenheim
Host: cm-83-97-177-37.telecable.es
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