|
Talmente así. Fue un eclipse de principio a fin. Yo llegué a las 7:30 de la tarde y me apalanqué en la cafetería que hay frente a la disco Lasal. ¡¡Aposté a que el grupo entraba allí a picotear algo antes del concierto, y acerté!! Casi habíamos terminado de cenar cuando "un clon" (palabras de David, de Argentina) de Tino Casal entró en la cafetería con los chicos de Atalis, dejándonos sin aliento. Era lo más parecido a ver a Tino, y eso, sin maquillar ni arreglar para el homenaje todavía. David llevaba una camiseta con el logo de Casal Único, y Paco, de Atalis, pregunto: "¿Hay más "casaleros" por aquí?". Fue presentándose gente. Unos venían de Cáceres, otros de Málaga. Yo dije: "Yo vengo de Alcoy, Alicante", a lo que Paco replicó: "¿Tú eres la chica de Alcoy?", y me dio dos besos. Desde ese momento, Paco, estás en mi corazón para siempre, porque me has demostrado que te preocupas por la gente que estamos contigo, que nos has adoptado antes incluso de conocernos en persona, que estamos unidos por un sentimiento común. Esto no es, ni ha sido nunca, es evidente, sólo cuestión de promoción: Tino os inspira, nos inspira, realmente. Creo que todos llevamos esa salamandra de diamantes tatuada en el corazón, como uno de los miembros del club dijo de manera tan acertada y poética.
En fin, fue el mejor principio: entramos en contacto "al calor del amor en un bar", con la lluvia golpeando incesante e inclementemente las calles de Madrid. Nos daba igual. Estábamos allí, era un sueño. Iba a ser un eclipse, de principio a fin, como cantaba Antonio en la primera canción, "Teatro de la oscuridad". Antes del concierto pude conocer y departir con Antonio (¡qué encanto de persona, de verdad!), quien se ofreció a sacarme una foto con Richy (¡Dios, qué emoción, era como estar junto a Tino, se me disparó el corazón…!), pude charlar con su madre (de Antonio), maravillosa mujer que estuvo a mi lado hasta que empezó el concierto. Porque, en ese momento, se desataron las emociones, los pies sólo buscaban bailar hasta morir en esa lluviosa noche de perros, todas éramos Eloise, estábamos embrujadas, y tod@s nos olvidamos de todo lo que no fuera compartir ese eclipse con Atalis y Richy, y entre nosotros, saltando, cantando, uniéndonos a la magia del momento. Yo abandoné a la gente que venía acompañándome y me coloqué en primera fila, para no perder detalle, para dar saltos, cantar y sentir. Una tras otra las canciones nos envolvían, haciendo posible el milagro: Sex o no Sex, Oro negro, Bailar hasta morir, Miedo, Póker para un perdedor, Champú de huevo, Destino Casual o Pánico en el Edén fueron haciéndonos vibrar. Por su parte, Richy hizo una recreación de Embrujada y Eloise, llenando con su magnífica presencia el ambiente de la magia de Tino. Recuerdo que, cuando le pedí que me firmara en el cd de Atalis, me respondió con humildad: "Los artistas son ellos, yo no soy nadie". ¿NADIE? A mí, al menos, fuiste quien me hizo soñar por unos momentos que los milagros existen: escuchando a Antonio cantando su particularísima versión de "Destino Casual", y viéndote allí, junto a él, sintiendo la emoción que Paco no podía contener, tuve conciencia de que estaba viviendo el primer directo de Tino de mi vida, aun quince años después de que Él no estuviera con nosotros. Sí, los milagros existen y vosotros lo conseguisteis. Gracias, sin medida, por ello. Habéis llegado a mi vida en un momento en que sentía que los sueños ya se habían muerto del todo, y con vuestro trabajo, vuestro cariño, me habéis convencido de que puedo seguir soñando. Por ello estaréis por siempre en mi corazón, y prometo seguiros allá donde pueda. Las fotos son un recuerdo magnífico, el cd es una joya, pero lo más grande del día 4 de noviembre de 2006 no es material: lo más grande que me llevo de esta experiencia es haberme dado cuenta de que sigue existiendo gente maravillosa, como vosotros, y haber vuelto a Alcoy con, al menos, cinco amigos nuevos, entrañables, tiernos, terriblemente humanos: Antonio, su madre, Paco, Julio y Richy. Ojalá tod@s quienes queríais ir a Madrid hubierais podido, yo ya me perdí a Tino una vez y no lo pienso dejar escapar de nuevo. Me considero afortunada porque pude asistir al concierto sintiéndome ya parte de la familia de Atalis, sintiéndome su amiga.
Espero no haberos aburrido con tanta palabrería, pero los sentimientos son para sentirlos (¡aparte de que soy profe de lengua castellana, y claro, soy de letras, jaja!), y es difícil encajonarlos en unas pocas palabras. Ojalá hubiera podido quedarme más tiempo, para seguir haciendo amig@s.
Jenny
Host: 141.175.219.87.dynamic.jazztel.es
|
|