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MOVIMIENTO NACIONAL PERONISTA
AGRUPACIÓN CHINO GUTIÉRREZ ... 2011
PRESIDENTE Y FUNDADOR
COMPAÑERO VÍCTOR “CHINO” GUTIÉRREZ
ÚLTIMO MILITANTE VIVO DE LA RESISTENCIA PERONISTA DE LA MATANZA
EL CHINO GUTIÉRREZ Y EVITA.
El Chino Gutiérrez nació en la Ciudad de Córdoba el 12 de Junio de 1935. En 1943, con 8 años de edad, viaja a la Capital Federal con su padre Dn. Raúl Gutiérrez que era muy amigo de la compañera María Eva Duarte y la visitan en su domicilio del Pasaje Matorras 260 del Barrio de Caballito. El Chino recuerda, con gran emoción, ese primer encuentro con Evita donde la que llegaría a ser, nada menos, que “la abanderada de los humildes” lo tuvo en su regazo y le hizo caramelos caseros en una vieja sartén. El Chino, de pequeño, comenzó a viajar a Buenos Aires en tren, incluso solo, para asistir a los distintos actos peronistas. Su padre, que había trabajado con el Dr. Arturo Umberto Illia hasta el advenimiento del peronismo, se constituyó en un luchador y militante de confianza en el entorno de Evita, así conoció al Coronel Juan Domingo Perón en la “Secretaría de Trabajo y Previsión” y tuvo una importante participación en la Revolución del 17 de octubre de 1945.
EL CHINO GUTIÉRREZ Y PERÓN.
Por su parte, el Chino Gutiérrez, Presidente de nuestra agrupación, tuvo el privilegio de conocer y tratar personalmente al fundador y jefe político del Movimiento Peronista, en el año 1946, en una reunión organizada por Evita donde participaba su padre, Dn. Raúl Gutiérrez. Vendrían luego otros importantes encuentros con el Gral. Juan Domingo Perón, el tres veces presidente de los argentinos. El Chino, incluso, lo visitó en la casa de Gaspar Campos, donde se hospedó al regresar al país en 1972 tras 18 años de exilio. Justamente el Chino Gutiérrez se encontraba con el Gral. Perón cuando ingresaron al Dr. Ricardo Balbín, su rival radical, instantes antes del histórico abrazo.
EL CHINO GUTIÉRREZ EN LA MARINA.
El Chino Gutiérrez ingresó a la Armada Argentina en 1950 con 15 años de edad, como un niño de la calle, buscaba un futuro. Un suboficial lo había convencido de que allí podría estudiar y hacer una carrera. En un comienzo estuvo destinado en el Centro de Reclutamiento de la Isla Martín García. Su excelente estado físico hizo que se destacara en distintas competencias de atletismo. Tiempo después le fue dado el pase al “Torpedero La Rioja” fondeado en la Base Naval de Puerto Belgrano, y mas tarde, un año antes de la Revolución Libertadora, fue destinado a la Escuela Naval Militar de Río Santiago, dirigida por el contraalmirante Isaac Francisco Rojas. Allí el Chino Gutiérrez pudo ver, con sus propios ojos, como fragatas de la Armada Británica suministraban las municiones que finalmente fueron utilizadas en la Revolución del ‘55. Después de la caída del Gral. Juan Domingo Perón, con profundo dolor, el Chino Gutiérrez pide el pase a la Escuela de Mecánica de la Armada donde se destaca por su actitud militar. Fue jefe de arma antitanque. Descubre maniobras corruptas por parte de la oficialidad y organiza la que habría sido la primera huelga de hambre de la Marina de Guerra. Antes de llegar a ninguna conciliación los oficiales optaron por castigar a tres hombres que no habían tenido nada que ver. El Comandante había asegurado que no se tomarían represalias contra nadie. Formados en la Plaza de Armas de la ESMA el Chino arroja su fusil al piso diciéndole al Comandante que se había equivocado en la vida, y agregó: “yo pensaba que aquí se formaban hombres para defender a la Patria y ahora veo que esto es una escuela de siervos para que les laven los pies a ustedes, que son los mismos que critican a Perón llamándolo tirano... ¿y este es el ejemplo que dan?”... El Chino Gutiérrez hasta este momento había escondido su condición de peronista aunque trabajaba en la Resistencia distribuyendo, con el uniforme de marinero, el diario “Palabra Argentina” y haciendo contactos permanentemente. El Presidente de nuestra agrupación fue entonces detenido inmediatamente por la Infantería de Marina y privado de la libertad, durante 31 días, en los Talleres Navales de Retiro ocupando el calabozo Nº 13. Fue dejado en libertad pero le dan la baja por Causa Gravísima: “Conspirador contra las Fuerzas Armadas”. Lo obligaron a abandonar el país.
EL CHINO GUTIÉRREZ EN EL EXILIO.
Ante los hechos anteriormente narrados el Chino Gutiérrez, obligado a dejar su país, decide exiliarse en la República Oriental del Uruguay. Consigue trabajo de cocinero, con un español que le tendió la mano, en el Victoria Plaza Hotel de Montevideo donde se quedó hasta el año 1959 momento en que decide regresar a su querida República Argentina cuando era presidente el Dr. Arturo Frondizi.
EL CHINO GUTIÉRREZ EN LA RESISTENCIA PERONISTA Y EL GREMIALISMO.
A su regreso al país el Chino Gutiérrez continua la lucha como militante de la Resistencia Peronista y a comienzos de la década del ’60 hace contacto con Federico Russo y ambos pelean desesperadamente, codo a codo. Participan, juntos, en un sinnúmero de operativos. Dice el Chino: ”Teníamos un gran comando, con hombres muy valiosos, como Federico Russo, que era el Jefe de la Resistencia Peronista en La Matanza, Francisco Larraza, Jaqué, Sánchez y Mansur, entre otros”. Al mismo tiempo el Chino comienza su actuación como gremialista dentro de la construcción ingresando, mas tarde, al Frigorífico La Foresta, Ruta 3 Km. 36, del Partido de La Matanza. Desempeña allí distintas tareas e inmediatamente, sin ser delegado, también actúa en el gremialismo y logra afiliar a casi todo el personal porque los estaban explotando. Organizó, con gran éxito, un paro donde interviene la policía. El comisario Luis Margaride, que dirige el operativo, le pega al Chino Gutiérrez reiteradamente con la bota manifestándole que no tenía derecho a vivir. Un compañero del Chino, que sentía gran admiración por él, le pone al comisario una cuchilla en el abdomen ordenándole que deje de pegarle. El Chino se levanta todo ensangrentado y es llevado hasta el hospital por un colectivero que se apiadó de él. Cuando se recupera vuelve al Frigorífico La Foresta y descubre una cantidad de cerdos y vacunos que, pese a estar enfermos, se los iba a mandar a consumo. Pensando en la gente que los iba a consumir el Chino Gutiérrez reacciona rápidamente rociándolos con kerosén ya que era la única manera de lograr el decomiso inmediato. Evitó así que se los faenara. El Chino es entonces echado y hace una denuncia formal en el Ministerio de Salud Pública de la que nunca tuvo respuesta. Pese a todo el Presidente de nuestra agrupación continúa, mas fuerte que nunca, en el gremialismo e ingresa a trabajar en otro frigorífico de la Ruta 3 Km. 40. El Chino, también aquí, afilia a casi todos los trabajadores motivo por el cual recibe otra soberana paliza. Ya a mediados de la década del ’60 el Chino Gutiérrez ingresa a “Gas del Estado” como changarín continuando su lucha dentro de la Resistencia. Para entonces había hecho contacto con el Gral. Iñiguez de quien dice: “Nunca entendimos cómo, después de tantos años de lucha en la Resistencia Peronista y estando ya ganada la contra Revolución, el Gral. Iñiguez, a quien creíamos conocer muy bien, se entregó en Córdoba. No había ninguna justificación. Que Dios se apiade de él y lo perdone”. El Chino Gutiérrez era muy respetado y querido por todos sus compañeros en “Gas del Estado” y fue elegido delegado en varias ocasiones.
EL CHINO GUTIÉRREZ EN LA FUNCIÓN PÚBLICA.
Cuando el peronismo retoma el poder en las elecciones de 1973 asume como Intendente de La Matanza el compañero Francisco Larraza, un hombre probo, conocido por su honestidad, que llevaba años militando en la Resistencia Peronista. Tenía, además, experiencia en la administración pública ya que había ocupado el cargo de Intendente de Trenque Lauquen entre 1952 y 1955, es decir hasta que fue derrocado el Gral. Perón. El Chino Gutiérrez, Presidente de nuestra agrupación, dice emocionado al recordar a Don Francisco Larraza: “ El compañero Larraza terminó sus días muy humildemente. Es una de las glorias que quedarán por siempre en el recuerdo de todos los que amamos al Movimiento Peronista”. El compañero Francisco Larraza conocía muy bien al Chino Gutiérrez, sabía de su integridad. Habían luchado y militado muchos años juntos en la Resistencia Peronista. Le pide entonces al Chino que lo acompañe en su gestión y lo nombra Sub-Delegado Municipal. El Chino conocía como nadie La Matanza al fondo, “los kilómetros” e hizo una tarea que, aún hoy, todos recuerdan y valoran.
EL CHINO GUTIÉRREZ Y LA PÉRDIDA DE UN HIJO EN 1973.
En un atentado terrorista un hijo del Chino Gutiérrez adoptado, que cumplía el servicio militar, muere injustamente junto a un importante grupo de conscriptos al estallar una bomba de alto poder. Con gran emoción el Chino recuerda, hoy, lo que le dijeron las autoridades militares al momento de entregarle el cuerpo, después de los honores correspondientes: “La Patria perdió un soldado y usted un hijo”.
EL CHINO GUTIÉRREZ Y EL GOLPE MILITAR DE 1976.
Al producirse el golpe del ´76, y ser derrocada la Sra. María Estela Martínez de Perón por el llamado ”Proceso de Reorganización Nacional”, el nuevo gobierno militar pone en prisión al Chino Gutiérrez el día 18 de mayo de 1976. Primero estuvo detenido en una comisaría de Laferrere siendo trasladado, poco tiempo después, a la Cárcel de la Ciudad de Mercedes. Finalmente, cuando justo había transcurrido un año, el 18 de mayo de 1977, es dejado en libertad. Le avisan, no obstante, que ni bien salga habrá grupos paramilitares que intentarán matarlo. El Chino, desde el mismo momento que sale de la prisión se mueve con precaución. Así, un año mas tarde, también el 18 de mayo, pero de 1978, un auto se le cruza al Chino Gutiérrez y bajan varios hombres armados con fusiles y pistolas. Lo golpean salvajemente, el Chino intenta defenderse solo y con sus manos. Lo último que recuerda es un gran golpe en la cabeza con la culata de un fusil. Lo que sigue le fue relatado al Chino Gutiérrez por el médico a quien el presidente de nuestra agrupación le debe la vida y cuyo nombre, el Chino, no quiere revelar por temor a comprometerlo: Un patrullero llega al Hospital de Ezeiza con el supuesto cadáver. No tenía signos vitales. El médico de guardia lo deposita, entonces, directamente en la morgue. Milagrosamente, en ese momento, por uno de los pasillos aparece en escena el médico a quien el Chino le debe la vida quien, al cruzarse con los policías, les pregunta que andaban haciendo por el hospital, a lo que responden que acababan de traer un fiambre. El médico, mientras salen los policías del hospital, pregunta si hace mucho que estaba muerto y le contestan que no, que aun estaba caliente. El médico en cuestión se acerca hasta la morgue. Fue enorme la sorpresa al correr la sábana que cubría al “cadáver” y reconocer a su viejo amigo y compañero peronista, el Chino Gutiérrez. Eran mas que hermanos. Con gran dolor lo revisa y descubre que tenía una importante fractura en el cráneo. Había perdido líquido encefálico; pero una cosa llama la atención del médico, el Chino tenía una pierna fría y la otra caliente. No podía estar muerto. Decide llevarlo a terapia intensiva y llamar inmediatamente a un común amigo que ambos tenían, el prestigioso neurocirujano Raúl Matera quien por esos días se encontraba de visita en Francia. El Dr. Matera, que era muy amigo del Chino Gutiérrez y lo conocía desde hacía muchos años dijo, vía telefónica, al médico amigo a quien el Presidente de nuestra agrupación le debe la vida: “Mira, de 10.000 sólo puede sobrevivir uno a semejante lesión y el Chino es un hombre fuerte. Con la ayuda de Dios tal vez lo logre. Yo –continuó diciendo el Dr. Matera- saldré para Buenos Aires en el primer vuelo para atenderlo personalmente, entretanto llamalo de parte mía, ahora mismo, al Dr. Pérez Zunino para que lo atienda en el Hospital de Adrogué”. Así ocurrió. En el Hospital de Adrogué estuvo en coma como 20 días. Cuando finalmente le dieron el alta quedó con muchas secuelas a raíz de la lesión cerebral. Mas de una año, y un gran esfuerzo, le costó al Chino la rehabilitación pues se había visto afectada su audición, el gusto, el olfato y parte de la memoria.
EL CHINO GUTIÉRREZ Y LA GUERRA DE MALVINAS EN 1982.
El Chino Gutiérrez como todo aquel que se ha interesado por conocer algo acerca de la verdadera historia de la “Gesta del Atlántico Sur” es un defensor acérrimo de la “Causa Malvinas”. Sabe que los plazos internacionales no daban margen de maniobra. Algo había que hacer en 1982, en nuestras queridas Islas Malvinas, si queríamos tener posibilidad de seguir discutiendo la soberanía sobre ellas. El Chino tiene muy claro que si en aquel año la Argentina no hubiera hecho nada, directamente las hubiéramos perdido y, lo que es peor, hubiéramos perdido todo derecho internacional a reclamo. El Chino manifiesta siempre un profundo respeto y admiración por todos los que combatieron en la “Gesta Gloriosa del Atlántico Sur”, verdaderos héroes de Malvinas – oficiales, suboficiales y soldados-. Es importante aclarar que el Presidente de nuestra agrupación se ofreció como voluntario y se emociona cuando dice que hubiese ido gustoso a luchar si lo hubieran convocado. De hecho está muy contento de tener un hijo que combatió en la “Guerra de Malvinas” y al cual Dios le concedió la posibilidad de volver para contar la experiencia. Dice el Chino con orgullo cuando habla de su hijo soldado: “Fue un gran radarista en la Guerra de Malvinas”.
EL CHINO GUTIÉRREZ Y LA DEMOCRACIA A PARTIR DE 1983.
Con el advenimiento de la democracia en 1983 el Chino Gutiérrez fue reincorporado a “Gas del Estado” y volvió a ser elegido para ocupar el cargo de delegado que tenía al momento de producirse el golpe militar en 1976. Comienza poco después a tramitar una jubilación por invalidez dado que persisten algunas secuelas de la lesión cerebral mencionada en párrafos anteriores. Finalizando el año 1988 logra una jubilación de miseria que hoy implican por mes $800 (pesos ochocientos). A partir de este momento el Chino fue convocado para desempeñarse como asesor del Sindicato y de la Federación.
EL CHINO GUTIÉRREZ Y MENEM.
El Chino Gutiérrez continuó militando dentro del Movimiento Peronista y junto a su esposa, la compañera Ana María Grandinetti (QEPD), no escatimaron esfuerzos para el armado político, en La Matanza, de un caudillo riojano que a todos, a lo largo y ancho del país, hizo creer que era peronista, su nombre Carlos Saúl Menem. “La Mari”, como los compañeros peronistas acostumbraban a llamar a la señora del Chino, trabajó denodadamente en la organización de la rama femenina dentro del peronismo de La Matanza. Como tantos otros compañeros, el Chino y “La Mari”, se sintieron decepcionados y se arrepintieron de haber trabajado tanto para alguien tan nefasto para el futuro de la República Argentina y de nuestros hijos. Dice el Chino Gutiérrez a quien quiera escucharlo: “Que quede bien claro que la extrema corrupción y la política ultraliberal implementada durante el gobierno de Menem nada tiene que ver con lo que nos enseño el líder y fundador del Movimiento Nacional Peronista, el Gral. Juan Domingo Perón. Lo de Menem no fue peronismo, fue una traición a Perón y a la Patria. Fue una vergüenza”.
EL CHINO GUTIÉRREZ Y EL SEINELDINISMO.
El Chino Gutiérrez, que conocía de cerca las internas en las Fuerzas Armadas, sabía que en su seno convivían dos ejércitos: el Ejercito Nacional y el Ejército Liberal. Al primero pertenecía un oficial que era toda una leyenda y al que el Chino admiraba. Sabía que este oficial, desde que había egresado con el grado de subteniente, trataba a los conscriptos como si fueran sus hijos; sabía, además, que era todo un patriota. Un auténtico antiimperialista; sabía que en la “Guerra de Malvinas” se había comportado como un verdadero héroe y que esto lo llevó a ser condecorado por el Congreso Nacional; sabía que se había opuesto al golpe militar de 1976 y al terrorismo de estado; sabía que era el enemigo público número uno de Carlos Saúl Menem y que había pedido, incluso, la Pena de Muerte para él como “Traidor a la Patria”. El Chino Gutiérrez sabía que el 3 de diciembre de 1990, ese oficial, esa leyenda, junto a mil hombres a su mando, intentó frenar la embestida neoliberal llevada adelante por el Presidente Carlos Saúl Menem. El Chino sabía también que este grupo de patriotas, estos mil hombres, habían perdido todo, incluso la libertad; pero que no habían dudado un instante en arriesgar sus carreras, sus familias, sus vidas y su futuro, para pronunciarse en contra del perverso y antihumano, Nuevo Orden Mundial (o Globalización), que se impuso, finalmente, en la República Argentina. Además, como si esto fuera poco, el Chino Gutiérrez sabía cómo, este oficial, había sido nombrado, por importantes compañeros peronistas: Presidente Honorario del Comando Superior Peronista. La leyenda viviente en cuestión era, nada menos, que el Coronel del Ejército Nacional Mohamed Alí Seineldín. El Chino estaba al tanto de que el Coronel Seineldín y sus hombres, aún privados de la libertad en la Prisión Militar de Magdalena, habían fundado el MINeII (Movimiento por la Identidad Nacional e Integración Iberoamericana) y el PPR (Partido Popular de la Reconstrucción). El Chino sabía que hablaban del Movimiento Nacional y de la línea de San Martín, Rosas, Irigoyen y Perón. Finalmente el Chino termina haciendo contacto con algunos seguidores del Coronel Seineldín. Conoce a su secretario privado, el compañero Eduardo Izzo (QEPD), un viejo peronista que también había militado en la Resistencia y que tenía a su cargo “Los Consejos de la Comunidad Organizada” . Mas tarde toma contacto con el Capitán del Ejército Nacional Gustavo Breide Obeid, Presidente del PPR a nivel nacional. El Chino Gutiérrez comienza a trabajar en el armado de la estructura del PPR en La Matanza donde, dada la trayectoria política del Chino, se lo termina eligiendo presidente. El Chino, como Presidente del PPR Matanza, trabajó denodadamente junto a su esposa, la compañera Ana María Grandinetti (QEPD), mencionada anteriormente, y un importante grupo de entusiastas compañeros provenientes del Campo Nacional en general y del peronismo en particular y logra, así, armar una estructura muy interesante. Finalmente todo se derrumba, tanto en el PPR Matanza como en otros distritos del conurbano bonaerense y del país, al quedar en evidencia la importante infiltración menemista en la mesa a nivel Nacional del PPR. Allegados al Coronel Mohamed Alí Seineldin lo habían traicionado, aprovechando que aún se encontraba preso. Acota el Chino al respecto: “Fue una verdadera lástima. Nosotros veíamos en el Coronel Seineldín una esperanza para todos aquellos que nos sentíamos argentinos y peronistas hasta la muerte”.
EL CHINO GUTIÉRREZ Y LA DEVOLUCIÓN DE 250.000 PESOS Y CHEQUES.
Algo que da cuenta de la honestidad y el don de gente del Chino Gutiérrez es el hecho de haber devuelto, a comienzos del año 2002, una importante cantidad de dinero y cheques que el Chino había encontrado en la calle y que pertenecían a la empresa de colectivos “Transporte Ideal San Justo” (Línea 96). El monto encontrado consistió, nada menos, que en 250.000 pesos más una importante cantidad de cheques.
EL CHINO GUTIÉRREZ Y EL MATRIMONIO KIRCHNER.
El Chino Gutiérrez es un argentino y peronista de alma que sueña con el modelo de país que nos enseñó Juan Domingo Perón y hay, al respecto, una frase que el Chino siempre repite del General: “Al país lo salvamos entre todos, o no lo salva nadie”. El Presidente de nuestra agrupación no está de acuerdo, por ejemplo, con los modos o las maneras de confrontar, y de comunicar, del matrimonio Kirchner. El Chino opina que no se debe, ni se puede, mirar el pasado y la justicia con un solo ojo atacando a todos los sectores, y considera, al respecto, que no es posible construir nada serio a nivel país, ni se le hace ningún bien, removiendo permanentemente ese pasado con odio y rencor. Cuando se le pregunta, al Chino Gutiérrez, su opinión acerca del Proyecto Nacional de Néstor y Cristina Kirchner acota que muchas de las medidas adoptadas (no todas), le parecen muy buenas, más allá de los formas y metodologías implementadas, ya que con ellas se han venido desandando en muchos casos los desastres de las políticas neoliberales del ex Presidente Carlos Saúl Menem que hipotecó el futuro de la Patria y de todos los argentinos.
EL CHINO GUTIÉRREZ REFLEXIONA.
El Chino Gutiérrez con la experiencia que le dan las canas y toda una vida militando en política dentro del Movimiento Peronista reflexiona y dice: “Yo miro hacia atrás sin rencor ni odio y creo que es la única manera. Perdono, de corazón, a todos los que en esta larga vida de militancia me han hecho daño y también pido que me perdonen aquellos a los que pude haber lastimado. Perdono incluso a los mismos compañeros peronistas que me entregaron y me hicieron meter preso en el ’55. Entiendo que ellos quisieron quedar bien con los militares liberales de la Revolución Libertadora, aquellos que habían derrocado al Gral. Juan Domingo Perón. Yo siempre le pido a Dios por ellos para que también los perdone y les haga un lugar en el cielo, porque ya murieron todos”.
EL CHINO GUTIÉRREZ CONVOCA.
Dice el Chino Gutiérrez: “Invito a TODOS los peronistas dispersos y a TODOS los argentinos de buena voluntad de cualquier línea y distrito que se sientan parte del Campo Nacional y amen a la Patria, a que se sumen a este proyecto y a nuestra agrupación cuyo nombre, los compañeros que me acompañaron en la fundación, me han honrado al ponerle: AGRUPACIÓN CHINO GUTIERREZ. Compatriotas debemos unirnos a lo largo y ancho de nuestra querida patria porque como decía el Gral. Juan Domingo Perón, al país lo salvamos entre todos, o no lo salva nadie. Desde la AGRUPACIÓN CHINO GUTIERREZ queremos fundar y organizar una escuela de dirigentes donde se formen nuestros jóvenes de hoy, y las próximas generaciones. Así podrán, algún día, dirigir los destinos de nuestra querida Patria para que llegue a ser verdaderamente libre, justa y soberana.”
Por Dios y por la Patria ...
Compañero Víctor “Chino” Gutiérrez ARGENTINO Y PERONISTA HASTA LA MUERTE
AGRUPACIÓN CHINO GUTIÉRREZ ... 2011
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