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Admin: Borrar Mensaje  Modesto Cañas    mcanas@sescam.org  15/08/2016 10:03  Fecha
Mensaje Con Caballero comenzamos en el año 1965 en el curso Orientación A algunos compañeros con los que gracias a esta página seguimos teniendo contacto. Descanse en paz.
Escalante, un abrazo.

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Admin: Borrar Mensaje  Antonio Rafael García Escalante    poliarge6795@gmail.com  13/08/2016 13:28  Fecha
Mensaje Me duele ser portador de malas noticias, se nos ha ido el compañero Fernando Caballero Sanchez falleció ayer día 12, ingresó en la UNI en el curso 1965-66. Descanse en paz. Un abrazo para él donde quiera que esté y mi más sentido pésame a la familia.

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Admin: Borrar Mensaje  vicente angulo del rey    vicangulorey@hotmail.com  11/08/2016 11:02  Fecha
Mensaje Dentro de breves fechas subiré al apartado de MIS LIBROS, el resto de capítulos que faltaban por subir al libro de "HISTORIA ANONIMA DE UN LABORAL",por si alguien quiere bajárselos.-

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Admin: Borrar Mensaje  vicente angulo del rey     11/08/2016 10:58  Fecha
Mensaje Con estos 154 capítulos he terminado de escribir “La historia anónima de un laboral”, en el que creo que en muchos momentos os habréis visto retratados mas de una vez, fueron muchísimas las vivencias que pasamos juntos, así como tristezas y alegrías que nunca olvidaremos.
Siento si alguna vez no habéis compartido conmigo las mismas ideas y sentimientos, pero en lo general pienso que sí, y que todos los que por allí pasamos, a estas alturas de nuestra vida y si volvemos la vista atrás, notaremos que un pequeño escalofrío recorrerá muestra espina dorsal, cuando volvamos en nuestro recuerdo a degustar cualquier momento de nuestra estancia en la Universidad Laboral de Sevilla.
Vicente Angulo del Rey










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Admin: Borrar Mensaje  vicente angulo del rey     11/08/2016 10:57  Fecha
Mensaje 154
Pasados ya muchísimos años más, con la experiencia que da la vida, puedo decir con toda sinceridad, que aquellos fueron unos años inolvidables en mi existencia, siempre he estado en contacto con esos años de mi juventud, me han acompañado siempre y por supuesto no los he olvidado y aunque quisiera no podría, también dejé unos grandes amigos que siguieron sus vidas por distintos derroteros y que en años posteriores las unimos nuevamente para formar una gran familia con la mayoría de ellos. Eso es y sigue siendo una bendición de Dios, y en esta tercera edad que ya empezamos a vivir y a disfrutar, una vez al año y que nos unimos todos para pasar unos días maravillosos y esto sé porque me lo han contado algunos de otras aulas que están haciendo lo mismo que nosotros hacemos, el aula de Químicos de la Universidad Laboral de Sevilla, y que dejamos unos lazos de amistad que han vuelto a atarse para siempre.
Como muestra de mi amor y mi recuerdo a la Uni, tengo que decir y no me da vergüenza ninguna el publicarlo que en mi casa donde resido en la población valenciana de Puerto de Sagunto, en las paredes del salón comedor, tengo un cuadro grande y pintado por mí a escala de una foto aérea de la Universidad Laboral, encima del sofá principal y en una pared lateral ocho láminas encuadradas escogidas de las que hicimos en las clases de Dibujo, como si fuera un museo, en fin cada uno tiene sus manías, así que siempre he tenido en mi pensamiento ese Centro donde quemamos nuestra juventud y lo recuerdo claro está tocos los días, solo con pasar la vista por las paredes.
Además y como homenaje a mi gran amigo de la Laboral, Enrique Aguilar García, puesta enfrente de mi y sujeta con un alfiler en la pared del escritorio donde estoy terminando estas memorias, una estampa ya bastante deteriorada de María Auxiliadora que me regaló hace ya muchos años cuando lo visité en su domicilio de Madrid.
Hasta pasados quince años no volví a pisar el recinto de la Universidad Laboral de Sevilla, entonces llamado Centro de Enseñanzas Integradas, lo hice con mi familia ya que entonces éramos y seguimos siendo cuatro, muchos años habían pasado, demasiados diría yo, pero en fin allí estaba yo otra vez, con una emoción que me embargaba y me superaba, llegué con mi modesto coche y serví de cicerone a mi familia, no pudiendo algunas veces articular palabra porque no me salían de la emoción que sentía. Noté todo como muy descuidado, y me dolió mucho, todo el conjunto se encontraba en sus horas bajas, la ruina empezaba a adueñarse a el y eso a mi me dolía mucho, no sé lo que podría pasar en un futuro cercano.
Todos esos momentos los viví intensamente en compañía de mi familia, preguntándome miles de cosas y yo inmenso de dicha les fui contestando todas porque las recordaba como si fuera ayer cuando habían pasado.
Cuando pasé por la Torre, la miré a sus ojos y ella me miró a ami, estoy seguro de ello, infinitamente seguro y todas las ventanas que eran sus ojos se iluminaron, que gozo, aun se acordaba de mi, yo no dije nada porque si no mi familia me habría tomado como un loco, pero en esos momentos sentí que mi felicidad era completa.
En el año 1.992, con motivo de la celebración de la EXPO, volvimos nuevamente toda mi familia a Sevilla, y como no visitamos la Uni y sentí las mismas emociones que había sentido siete años antes.
A partir de ese año, he vuelto muchas veces más y siempre he visitado su espacio, que es espacio sagrado para mí, y la he contemplado ya rejuvenecida, le han lavado la cara y la han convertido en nueva Universidad, en la que le han quitado el titulo de Laboral, convirtiéndola en la Universidad Pablo de Olavide, donde se estudian diversas carreras universitarias, aunque para mi y sé que para muchos de nosotros será para siempre la Universidad Laboral de Sevilla, aquella que acogió a infinidad de hijos de trabajadores y que gracias a ello, pudieron tener una oportunidad de una mejor educación y un puesto en la sociedad y en la industria.
He vuelto a pisar muchos años mas sus calles, sus colegios a los que les han usurpado su nombre antiguo, me da lo mismo porque me los sé de memoria y para mi siempre serán los originales, pero no me podrán quitar los años maravillosos que pasé correteando por su campos de deportes y desgastando las páginas de los libros de textos en las aulas, ni tampoco los muchísimos amigos que allí conocí y de los cuales conservo una maravillosa amistad.
Y cuando vuelvo a Sevilla, experimento en mí una ilusión que no puedo explicar a nadie, porque nadie me entiende, me entiendo yo y con eso me basta y solo con eso soy inmensamente feliz.
Espero que estas páginas que están escritas muchas veces más con el corazón que con la pluma, no hayan molestado a nadie, sino todo lo contrario, han sido un placer para mi y que aunque seguro se han quedado muchas cosas en el tintero, espero sabréis perdonarme.

FIN
Sagunto, 30 de Julio de 2.016
Vicente Angulo del Rey
(Sevilla 1-10-1.965 a 22 de Junio de 1.970)


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Admin: Borrar Mensaje  vicente angulo del rey     11/08/2016 10:56  Fecha
Mensaje 153
Definitivamente nos despedíamos ya de la Uni, el año siguiente seguiría despidiendo a mas de sus moradores, como una cadena que nunca jamás se rompería, ahora nos tocaba a nosotros, aquellos que ingresamos en octubre 1.965, aquellos que en esas fechas éramos unos niños, decíamos adiós dejando toda nuestra adolescencia amarrada a ese lugar que nunca olvidaríamos y que ahora entre risas, alegrías, y como no también con tristeza y llantos escondidos también despedíamos.
Cuando subí al autobús para emprender mi último viaje, mis piernas no me dejaban moverme, yo seguía en la plaza de los autobuses fijo como un témpano de hielo o como si fuera una estatua de sal, miré a mi alrededor y a pesar de que estaba venciendo la noche al día, miles de ojos me observaban, eran las ventanas de los colegios, de las aulas, las ventanas del rectorado, y como no las ventanas de la torre, que a mi me siguieron pareciendo a ojos ya sin vida, en los que ya no había ni una lágrima por derramar, la miré fijamente y en ese momento sonó un débil trueno y retumbó en la plaza, e hizo que cayeran unas gotas de lluvia que se deslizaron por las cuatro paredes de la torre de la Uni, en ese momento yo la miré fijamente y observé que de sus pequeñas ventanitas rebosaban grandes lágrimas acompañadas de pequeños relámpagos que emergían de sus ojos. Era su forma de despedirse de mí.
No sé cuanto tiempo estuve mirando a mi torre, no sé cuanto duraron esos segundos que yo nunca quise que terminaran, yo hubiese querido que duraran siglos, pero cuando el autobús enfiló la carretera que marcaba la salida de la Uni, en ese momento, fue cuando me sentí solo y huérfano y desde la torre solitaria observé unos guiños de luz en sus ventanas, y unos pequeños relámpagos que me decían y nos decían adiós, eran una despedida que tenía solo un sabor como un hasta siempre.
En ese momento un juramento quedó grabado en mí, y que compartimos la torre y yo, ella como capitana de la Universidad Laboral de Sevilla y yo como su amigo del alma, la que me había cuidado durante toda mi juventud y yo el que me había dejado cuidar y fue un acuerdo tácito y no hicieron falta escrituras, porque prometí que volvería a ese lugar sagrado para mí, muchas veces, todas las que pudiera y así ha sido, creo que he cumplido con exactitud, porque siempre, siempre la he tenido en mi memoria, siempre en sus pensamientos, siempre como si fuera un ser divino de carne y hueso y eso solo lo sabemos ella y yo.
El autobús bajaba por la recta antes de salir a la Uni y a la derecha se observaban escasas luces en el recinto universitario que al día siguiente se encontraría vacío, y yo con la cabeza volviendo atrás y viendo al mismo tiempo la torre y toda la extensión del Centro que me vio crecer, hasta que la perdí de vista cuando el autobús tomó la carretera en dirección a Sevilla, en ese momento supe que había dejado de ser alumno de la Universidad Laboral, que otra vida empezaba y que la echaría mucho de menos, miento, ya la estaba empezando a echar, habían sido muchos días, meses y años, no era fácil asimilarlo y desde ese momento la alegría que sentía por haber terminado el curso con aprovechamiento y la reválida también felizmente terminada, mi alma se fundió y amalgamó en un estado febril, que yo asimilaba perfectamente, estaba en una especie de levitación que no me dejaba pensar.
Cuando volví la vista atrás a mi espalda todo era negritud y oscuridad, no se veía absolutamente nada, todo había desaparecido, como si nunca hubiera existido, solo el ruido del autobús deslizándose por unas calles mal iluminadas me sacó de mis pensamientos, y el silencio que ya reinaba dentro del vehículo fue como el presagio y la veracidad que lo que me pasaba no era un sueño, era la realidad misma.
También mi Sevilla me iba abandonar, esa ciudad preciosa que me había ganado y al mismo tiempo embriagado, me alejaba cada vez mas de ella, no sé cuando tendría nuevamente la oportunidad de pisar sus calles y de sentir sus olores que desprendían sus patios, pero algún día sería nuevamente, me lo prometía en mi interior y por supuesto lo cumpliría, como así fue.
Me marchaba para la ciudad de Cuenca, donde mi familia tenía su nuevo domicilio, y el mío desde entonces, me tendría que olvidar desde ese momento de los buenos y menos buenos momentos vividos hasta entonces y pensar en mi futuro cercano y que era marcharme nuevamente a proseguir los estudios a la Universidad Laboral en Huesca, nuevamente interno y otra vez con la misma vida que había llevado hasta ese momento, para esperar lo que el destino me deparara.
Pero eso ya es otra historia y es mejor casi olvidarla.



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Admin: Borrar Mensaje  vicente angulo del rey     11/08/2016 10:55  Fecha
Mensaje 152
La mayoría del alumnado de la Universidad Laboral ya se había marchado para sus hogares, habían terminado el Curso, aun quedábamos allí los que debíamos examinarnos de la Reválida de Oficialía y Maestría, y el tiempo lo matábamos de diversas maneras, estudiando y eso era un decir, estábamos ya hartos en esas fechas de tanto estudiar y venga estudiar y vagábamos por el éter y en nuestro mundo que nosotros mismos nos creábamos. Solo queríamos que pasaran ya las pruebas de la jodida reválida y recuperar nuestra libertad que ya la sentíamos muy cerca.
Pero aparte de recuperar esa ansiada libertad, perderíamos muchas amistades que marcharían por otros rumbos y que habían convivido con muchos de nosotros en cinco años largos de convivencia, de colegio en colegio y de ir dejando en cada curso parte de nuestra juventud adherida a las paredes de nuestros colegios, de haber oído todos los días los mismos cantos de sirena, de haber despertado también siempre a la misma hora con un lamento estremecedor que te volvía a la realidad en lo mejor de tus felices sueños.
Al ganar esa libertad, también perderíamos muchos momentos que pasamos juntos esos amigos que se desperdigarían por múltiples lugares de la geografía nacional y quien sabe si se podrían juntar otra vez, la verdad que era difícil.
Llegaron las pruebas de la reválida y empezaron las jornadas de nervios y de tensión que se iban acumulando en las aulas conde se llevarían a cabo los exámenes y en los talleres y en los laboratorios, donde se harían las pruebas prácticas.
Todo estaba terminando, el que mas y el que menos ya sabía casi con seguridad si las pruebas habían sido satisfactorias o no, solo faltaba ya el certificado que lo expresara y el fin de la existencia en las dependencias de la Uni, habría acabado para cada uno de nosotros.
Ese día pleno de alegría para todos, fue cambiando según se iba poniendo el sol por el horizonte, una especie de vaho hacía que el ambiente se volviera opaco, aquello que había sido nuestra casa la teníamos que dejar atrás, como un hito en nuestra vida, ahora vendrían otros tiempos y otras vivencias y no sabíamos adivinar con que signo vendrían acompañadas, lo que sí sabíamos es que nuestras andanzas allí habían terminado y tendríamos que olvidar los malos ratos pasados, las alegrías que también nos había deparado nuestra estancia, en fin una historia que solo nosotros sabíamos con exactitud y que ahora calibrábamos si había sido bien empleada.
Todos los de mi aula nos íbamos despidiendo con un abrazo muy fuerte, acompañados de nuestras maletas, que ya no eran las mismas que portábamos en nuestra pequeña mano, cuando ingresamos plenos de niñez en aquel Centro que nos parecía inmenso y que nos daba la sensación de ser como unas hormigas en todo su basto entorno. Como habíamos crecido desde aquel día lejano, algunos mas que otros por supuesto, pero seguro que todos también teníamos un nudo en la garganta, porque mucho que aquello que observaba nuestra vista en ese momento y que parecía que no iba con nosotros, al pasar el tiempo se convertiría en un lugar de veneración y que al cabo de muchos años cuando volviéramos a visitar la Universidad, nuevamente al cabo de muchos años, ese mismo nudo en la garganta volvería a aparecernos de improviso, no dejándonos respirar entonces y toda nuestra juventud que allí había quedado comprimida en un frasco lacrado, volvería a salir al éter a desparramarse y nuevamente recordaríamos uno por uno todos los instantes, todos, absolutamente todos sin excepción, esos recuerdos que nos perdurarán en esta vida y en la otra si hubiera, y esto no lo digo yo ahora, porque me lo invento, sino que me lo han relatado también que lo sintieron muchos al volver a la Uni a lo largo de su vida
Y sin embargo eran todos abrazos muy fuertes, con todos no solo los de nuestra aula, todos los que nos marchábamos, era una amistad fraternal de muchos años juntos, con la misma ilusión e idénticas miras en el futuro.
Teníamos que dejar atrás nuestra Universidad Laboral, había sido un paso en nuestra vida, donde gracias a Dios, habíamos conseguido una educación correctísima, que muchos que no habían tenido la suerte de estar en un internado de esas características no poseían por supuesto, y de eso tenían la culpa las personas que se encargaron de inculcarla, principalmente los coadjutores de los colegios y los profesores, un abrazo profundo para ellos y en nombre de todos los alumnos que por allí pasaron y nos hicimos hombres.


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Admin: Borrar Mensaje  vicente angulo del rey     11/08/2016 10:55  Fecha
Mensaje 151
Este capítulo de estas modesta historia anónima que pudiera ser de cualquiera de nosotros, va dedicada a un profesor de la Universidad Laboral, y que se llama D. Guillermo García Ramos, y digo se llama, porque aunque ya falleció hace pocos años, para mi existe en mi memoria como si no hubiera desaparecido ni desaparecerá nunca, su memoria existirá en mi recuerdo mientras yo viva.
La verdad es que fue para mí un gran profesor, de Química para mas datos y no solo para mí, sino para todos los alumnos de mi aula a los que he preguntado o ha salido este tema de discusión o intercambio de impresiones sobre nuestra vida universitaria.
Era una eminencia, en el estudio de esa asignatura a la que dedicaba su alma y todo su trabajo, gran enamorado de la Química Orgánica e Inorgánica, un gran profesional y un trabajador incansable y que daba todo lo que había en él para que nadie de sus alumnos terminara la clase sin haber tenido todos los conceptos muy claros.
Fue D. Guillermo profesor de Química durante todos lo años que permanecimos en la Universidad Laboral de Sevilla, admirado y querido por todos los alumnos que lo conocimos, muy serio en su trabajo y que hizo que nos gustara su asignatura a la que él amaba con todas sus fuerzas, se le notaba desde la primera palabra hasta la última y cada una y múltiples clases que tuvimos a lo largo de los cursos con él, asemejaban a clases magistrales, ponía en cada clase su alma para que todo el mundo la comprendiera y estaba siempre dispuesto para explicar cada tema y problema mil veces si hubiera hecho falta, él lo que no quería que al terminar la clase es que nadie tuviera las mas mínina duda.
Sin duda que en nuestro recuerdo todos lo que estuvimos con él, guardaremos en un lugar privilegiado sus enseñanzas y su cariño hacia nosotros, su aula de químicos y que puedo decir de verdad, que si alguien con él no aprendió Química de verdad, fue porque no quiso.
Una mañana de un viaje que hice con mi esposa a Sevilla, pasé a visitarlo al barrio de los Remedios, concretamente a la calle Virgen de la Fuensanta, allí nos recibió con todo el cariño del mundo y aunque ya no me conocía debido a su avanzada edad y a los largos años ya transcurridos, si se acordaba de su querida aula de Química y de su querida también Universidad Laboral de Sevilla.
Además de llevarse una alegría inmensa y también por el motivo de que un antiguo alumno se hubiera dignado hacerle una visita a su domicilio, no sabía como agradecérmelo, buscó recuerdos y me entregó fotos en color de la visita a la fábrica de cervezas de Estrella del Sur, que en algún capítulo atrás he hablado, así como también me entregó una cartulina con el nombre de todos los alumnos de Químicos nuestra y con el detalle de todas las notas que había obtenido cada uno en el transcurso de un año, escritas de su puño y letra.
Pocos años mas tarde y en una nueva visita a Sevilla, dio la casualidad de que esa misma tarde que llegué, leí el periódico y me enteré en un artículo que había fallecido el ilustre profesor, y que lo enterraban esa misma tarde, pero por distintas circunstancias no pude asistir al mismo y bien que lo sentí, lo digo de corazón.
Gran profesor, gran químico y sobre todo una gran persona, que Dios lo tenga en su gloria, solo por los sacrificios que tuvo con nosotros sus alumnos, se lo merece de todas a todas.
Un abrazo D. Guillermo de todos los que fueron sus alumnos, en donde quiera que esté, nosotros no lo olvidaremos nunca.



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Admin: Borrar Mensaje  vicente angulo del rey     11/08/2016 10:54  Fecha
Mensaje 150
Los exámenes finales del mes de Junio habían terminado, eran ya los últimos exámenes en nuestra historia anónima en la Uni, ya no volveríamos a pasar por ningunos mas, (los de reválida eran otra historia), si no echo las cuentas mal, habían sido cuarenta y cinco exámenes mensuales con un total de cuatro cientos cinco exámenes parciales, una burrada, cuatrocientas cinco crisis nerviosas, cuatrocientas cinco notas parciales en las que esperando la nota conseguida, tuvimos durante unos segundos el corazón encogido como una esponja, esperando saber el resultado para seguir latiendo otra vez hasta la próxima. Debemos tener todos los que por allí pasamos y a estas alturas de nuestra vida el corazón como la máquina mas perfecta que haya existido, después de tantos momentos convulsos, en los que te la jugabas a cada instante, sino tendríamos arritmias por doquier, cardiopatías adquiridas en aquellos colegios y aquellas aulas que eran todas iguales, todas se parecían como hermanas gemelas, pues logramos salir de aquello, algunos claro está, vivos y coleando de aquellas residencias también todas iguales, que masacraron nuestras inocencias juveniles y de las cuales salimos vivos y triunfando, con muchos esfuerzos y eso solo lo sabe Dios, si hay, que debe haberlo y nosotros mismos, porque sino esta vida no tendría sentido, porque fueron miles de horas quemadas en aquellas aulas en las que solo veíamos a nuestro alrededor aulas y mas aulas y lo que no eran aulas, también se le parecían a aulas.
Fueron muchos años, muchos meses y muchos días en que pateamos toda la inmensa extensión de la Uni, yendo a las aulas, a los inmensos talleres, a los laboratorios, a los campos de deportes, a los comedores, subiendo a los dormitorios, que no nos regalaron nada, no lo tuvimos que currar, primero enterrando allí nuestra juventud en los internados larguísimos de cada curso que permanecimos allí, pero que al final salimos por la puerta grande de la plaza de los autobuses, habiendo conseguido lo que nos habíamos propuesto, los títulos que te capacitaban ya para ejercer una profesión o seguir estudiando otras ramas.
Y dentro del nosotros el orgullo que cada uno sentía en su interior, un orgullo que valía una vida, un orgullo que estaba lleno de sacrificios, pero asimismo con la conciencia tranquila, de haber hecho todo lo que habíamos hecho dentro de nuestras posibilidades y con la inmensa suerte de haber aprovechado todo lo que se nos pedía, desde un principio, que era el sacar provecho de una beca que se nos concedía para nuestro bien.
A partir de esos días, y también cuando fueran pasando mas días, experimentaríamos, la alegría de ser unos alumnos que habían pasado por las dependencias de la Universidad Laboral de Sevilla, sabiendo que quién habían confiado en nosotros, no los habíamos defraudado y que una huella que ya no se podría borrar, quedaría intacta en los archivos físicos de ese Centro y también en los archivos ficticios que allí también quedaban.
Solo nos quedaba el tiempo de permanecer en la Uni hasta que fueran las pruebas de la Reválida, otro trago y grande que había que pasar por fuerza, nuestras fuerzas psíquicas, estaban ya a punto de agotarse, toda la fuerza que nos quedaba era la de una inercia que estaba también ya en punto tojo y a llímite, pero había que resistir y seguir estudiando y dejarnos el alma en cada jornada y en cada examen que faltaba por hacer.
Me viene a la memoria de esas fechas, que al atardecer, nos marchábamos andando al barrio de Torreblanca situado en los extrarradios de Sevilla, muy cerca del río Guadaira, a ver las películas que proyectaban en un cine de verano allí en aquella humilde barriada de Sevilla, y luego recuerdo con mucha nostalgia que me encantaba volver a la Uni, con el reflejo de la luna llena que inundaba nuestro ojos, con una claridad como si fuera de día, asemejando a una Sevilla en pleno mediodía y que hubiera sido tapada por una nube muy negra, maravilloso el paseo de vuelta a la Uni, me acordaré siempre, y me acordaré de tantos momentos maravillosos de esos días que pasé en aquellos edificios que contemplaba a lo lejos y que se iban acercando a mi cada paso que daba, eso solo lo podemos decir y con un profundo orgullo los que allí hemos tenido la honra de gastar nuestra juventud, y eso fue un regalo de Dios, por supuesto que sí. Alguno de nosotros no podrá pensar lo mismo, pero le respeto por supuesto su opinión, pero yo tuve la mejor juventud que podía haber pensado antes de empezarla, un regalo, donde conocí a grandes amigos que hoy son un .tesoro



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Admin: Borrar Mensaje  Modesto Cañas Buendia    mcanas@sescam.org  6/08/2016 10:31  Fecha
Mensaje Esta es la URL que habla de ZYX:

http://www.represura.es/represura_4_octubre_2007_articulo8.html

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Admin: Borrar Mensaje  Modesto Cañas Buendia    mcanas@sescam.org  6/08/2016 10:23  Fecha
Mensaje Aquellos libros que dice Vicente, que se comenzaron a vender en el curso 68-69 aproximadamente, eran de la editorial ZYX. En el curso 70-71 en el colegio El Sabio, hubo una gran actividad promovida por el catequista del colegio, que aparece en alguna orla de antiguos alumnos reciente en esta misma secciones, que eran promovidas por la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica). Vamos, Girón de Velasco debería estar orgulloso.

Estos datos están tomados de Internet:

"La editorial ZYX, representa uno de los ejemplos más notables de cómo una editorial se convierte en plataforma de lucha contra el régimen, desde unos presupuestos eminentemente religiosos que en ningún momento abandonaría.
Procedente del cristianismo progresista, y con notable repercusión en los círculos estudiantiles, fue creada con la pretensión de popularizar la lectura y contribuir esencialmente a la formación de los trabajadores, en la línea trazada por el Concilio Vaticano II. No en vano, se trataba a grandes rasgos de una variante cultural de la HOAC, compuesta inicialmente por militantes de la misma y de la JOC, y algunos “curas obreros”. Su nombre en sí resultaba significativo: compuesto por las tres últimas letras del alfabeto, invertidas (lo contrario al ABC), se hacía referencia a la cita evangélica de “los últimos serán los primeros”, y por “últimos” se hacía alusión, evidentemente, a los obreros, a los inmigrantes rurales, a los más desfavorecidos en suma.

En definitiva, la editorial nacía para ocupar el vacío, nunca ocupado por el régimen, de la formación cultural (y por ende, política) de los trabajadores."

Que tiempos aquellos donde cada día iban apareciendo nuevas sensaciones.

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Admin: Borrar Mensaje  vicente angulo del rey    vicangulorey@hotmail.com  5/08/2016 13:48  Fecha
Mensaje 149

Del mes de Mayo iban cayendo sus fechas, casi sin enterarnos, entre largos de piscinas, festivales de mayo y concursos, además de Marías Auxiliadoras y toques de sirena, sobre todos estos últimos ya que se nos iba acabando el tiempo de poder oírlos, y nosotros casi sin enterarnos, no nos dábamos cuenta que esos graznidos o berridos del toque de sirena que habíamos escuchado por primera vez hace años, se acabarían y dejarían nuestros oídos, huérfanos de ese sonido que al poco tiempo echaríamos de menos como si nos faltara algo esencial en nuestra vida.
Cuando llegó el día 24 de Mayo, Fiesta de María Auxiliadora, comprendimos que ese día, era el último día de esa fiesta para nosotros en la Universidad Laboral, en aquel Colegio de Fernando de Herrera, seguro que ya no íbamos a disfrutar de un día así en nuestra vida, para mí era como una tradición, unas fechas obligadas de pasar, de unos recuerdos que nunca olvidaría y no porque yo era muy religioso ni mucho menos, solo porque habían quedado muy impregnados en mis sentimientos y en mi ser, y por eso sabía que iban a ser los últimos que celebraría y el tiempo me dio la razón, sin embargo un día y no hace mucho buscando por Internet, encontré el himno de María Auxiliadora y al oírlo un calambrazo saturado de voltios y amperios, recorrió de arriba a bajo mi espina dorsal y una satisfacción se apoderó todo mi cuerpo, cuantas veces la había oído en mi estancia en la Uni, “Y postrados a tus plantas reina y señora, los cristianos te aclaman su Auxiliadora” , dice la letra. La verdad que me gustó escucharla, y allí no le hacía muchos caso cuando yo era mucho mas creyente de lo que lo soy ahora, sin embargo como ya he dicho antes, fue un premio poder encontrarla casi por casualidad.
Me acuerdo en esos días del último mes de Mayo de los momentos que una vez terminada la cena, teníamos un rato de asueto y escuchábamos música por los altavoces sentados cerca de las dependencias del despacho del Director, donde el compañero del aula que desapareció de esta vida, hace poco, q.e.p.d., Gerardo Camarero Pérez, era el encargado de hacer de pinchadiscos y las primeras canciones que ponía eran las de Serrat, con título “Como un gorrión” y “Si la muerte pisa mi huerto”, que recuerdos mas agradables me generan escucharlas nuevamente.
También vienen ahora a mi recuerdo los domingos por la mañana, las exposiciones de libros en la puerta de la residencia del Colegio Bartolomé Esteban Murillo, y que llevaban a cabo algunos alumnos del mismo que estudiaban Peritaje, y cuyo contenido de los mismos, tenían un carácter y sentido político mas bien progresista y creo que no me equivoco, porque lo he corroborado con el antiguo alumno y gran amigo de Cuenca, Modesto Cañas Buendía, que opina lo mismo que yo. Lo digo porque yo sin saber mucho de política en esas fechas, la verdad sea dicha, si sabía diferenciar el tema que trataban esos libros, que no comprendo como se vendían allí a la puerta del colegio, máxime en el tiempo político que aun estábamos viviendo, y que para mí quería decir, o pienso yo eso, que el Director del Colegio que creo que era D. Gabino, daba su aprobación expresa para hacerlo, todo un hombre adelantado a su tiempo y que en la actualidad conserva una placa en la puerta de colegio, que le dedicaron antiguos alumnos en honor a su persona.
Sobre este tema de la política y a pesar del periodo que vivíamos, yo y ya desde la lejanía del tiempo transcurrido, puedo decir que nunca me ví coaccionado por nadie que infundiera en mis ideas, que creo no las tenía entonces, y si hubo alguna poco pudo ser, ya que no me acuerdo de nada absolutamente. Que de mí tampoco me salían también es verdad, no he sentido atracción por la política.

Lo que si y antes que se olvide, tengo que decir para mi una falta grave en la planificación de los estudios de aquellos centros en esas fechas, era la falta de de un idioma, sobre todo el ingles, ¿es que nadie se dio cuenta de eso en aquel tiempo?, o es que se creían que no íbamos nunca a ser europeos, esa falta la he echado de menos siempre, ya que habría tenido que ser una asignatura importante dentro del conjunto y no las de relleno como la Formación del Espíritu Nacional y la Religión, (esto es un comentario particularmente mío, que nadie se ofenda, pero así opino yo). Y que conste que no por eso no las estudiaba y sacaba buenas notas, bueno perdón en la F.E.N. no tan buenas, claro no les prestaba atención ninguna, no entendía nada o no quería entender.
Si hubiéramos tenido esa asignatura de inglés los cinco años de estancia habríamos cogido una buena base en ese idioma que tanta falta hace en estos tiempos que vivimos, en fin ya no se puede volver atrás.



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Admin: Borrar Mensaje  vicente angulo del rey    vicangulorey@hotmail.com  5/08/2016 13:47  Fecha
Mensaje 148
A esas alturas de curso y después de cinco años conviviendo juntos de colegio en colegio, todos los integrantes ya nos conocíamos como si fuéramos hermanos, constituíamos como si fuera una hermandad, puede ser que la gran mayoría conociéramos el primer apellido de todos los integrantes del Colegio, era normal, muchas y muchas horas en convivencia juntos lo habían conseguido, aunque ya adivinábamos que dentro de muy poco muchos de nosotros escogeríamos caminos distintos, no había otra.
Por esas fechas el profesor de Química y el Director del Colegio ya nos había indicado oficialmente a nuestra aula que el próximo año continuaríamos nuestros estudios en la Universidad Laboral de Huesca, para realizar el 1º Curso de Ingeniería Técnica Química, siempre claro estaba que aprobáramos el curso y la Reválida y que nosotros deseáramos proseguirlos de esa forma.
Lo más importante en esos momentos era aprobar todo y luego ya veríamos, de todas formas yo como muchos del aula pensábamos lo mismo, lo cual era marcharnos para Huesca a pasar un año más y ya veríamos como se desarrollaba todo después, aún éramos muy jóvenes y había tiempo para todo.
En ese mes de mayo último, aun hubo tiempo para hacer la última visita a una instalación química o que tuviera relación con los estudios que estábamos realizando y siempre al amparo del gran profesor D. Guillermo García, y fue a la fábrica de cervezas de Estrella del Sur enclavada a la salida de Sevilla dirección Madrid. La tengo muy grabada en mi mente y me parece que fue ayer cuando sucedió. La fábrica aun existe y lo he comprobado en algún viaje que he realizado a la ciudad, aunque en los bares la cerveza por preferencia sea la de Cruz Campo, pero la he probado alguna vez y la verdad que también la he encontrado con un buen sabor.
Toda la visita fue muy instructiva, ya que, nuestros conocimientos químicos y de la industria relacionada poseían ya un nivel muy aceptable y no teníamos problema ninguno en seguir todas explicaciones sobre el proceso de la elaboración del dorado y maravilloso líquido y que para mi gusto es el mejor extracto que ha inventado la humanidad, yo desde hace poco, le llamo “lúpulo” y no cerveza debido a los anuncios de “Mahou”, tonterías mías, cada uno tiene sus manías.
A todos nos encantó la visita, que recuerdo que fue por la tarde y no sé la razón de ello, pero que tuvo su momento álgido, cuando después de la visita, nos subieron a un ático que la fábrica tenía y a una sala y nos acomodaron en mesas de a cuatro (esto último lo digo porque estoy viendo fotos en color de ese momento preciso), ya que sino tendría una memoria fuera de lo común) y eso si que no, bueno el caso es que empezaron a sacarnos botellas de un litro de “Cruz del Sur” y casi paran, acompañadas de platos de aperitivos de todas clases y nosotros venga a llenar vasos y vasos de líquido amarillo y con espuma que se derramaba por sus bordes, una pasada, ninguno de los que allí estábamos nos habíamos visto en nada igual, además seguro. Recuerdo ahora que también nos acompañaban en esa visita alumnos de Química de un curso anterior al nuestro, El ambiente se fue calentando y los vapores empezaron a hacer sus efectos, y las risas y el buen ambiente y alguna voz destemplada se dejó notar.
La visita fue muy instructiva si señor, en todos sus aspectos, demasiado diría yo, en fin que salimos de allí supercontentos, superalegres, y de lúpulo hasta las cejas, porque en Mayo, en Sevilla, con ese calor, con esa sed y con ganas de beber líquido amargo y espumoso y como no mas de uno terminó “supercascado”, entre ellos yo por supuesto y era de esperar.
El regreso a la Uni fue mas complicado de lo que podía esperarse, ya que sabíamos que teníamos que volver al Centro por nuestros medios, así que cogimos un autobús en una parada cercana, seguro que asesorados por algún compañero que estuviera mas sobrio, es que si no hubiéramos podido acabar en Córdoba.
También recuerdo que el regreso en autobús, fue en medio de cantares y mas cantares, claro con los sufridos pasajeros del autobús, aguantándonos, aunque yo creo que se lo pasaron bien oyendo nuestro cantares y las paridas y chorradas que salían de nuestras bocas. No olvidaré nunca esos momentos fueron épicos, eso si cuando a otro día me puse a realizar el trabajo sobre la visita, ni encontraba los papeles y mi memoria no estaba ni al cincuenta por ciento, solo tenía en mi persona un regusto amargo de sabor a “lúpulo”.
Bendito sea ese sabor y benditos sean esos momentos.


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Admin: Borrar Mensaje  vicente angulo del rey    vicangulorey@hotmail.com  5/08/2016 13:47  Fecha
Mensaje 147
Inexorablemente el tiempo se iba deshojando como las hojas de las margaritas, que en esa primavera y la última nos tocaría vivir en Sevilla, esas primaveras que por suerte me tocó vivir en esa ciudad de la luz de las flores y del aroma del jazmín y del azahar. El recinto de la Universidad en aquellos días era un maravilloso vergel, los servicios de la Uni los cuidaban con mimo y por tanto estaba hecho para disfrutarlo y daba gusto recorrer los cuidados jardines de los siete colegios, con solo cruzar enteramente el pasillo central de arriba abajo.
Pero las clases seguían su curso normal, y en lontananza creíamos ver ya aparecer los días deseados de final de curso, aunque algunos ya no sabíamos lo que queríamos, entre ellos me encontraba yo, algo confundido, veía a lo lejos que prontamente algo iba a cambiar en mi vida, y aunque lo deseaba fervientemente, por otra parte y aunque sea repetitivo, algo parecido a un calambre de tristeza recorría mi cuerpo como haciéndome saber que mi juventud que allí había nacido, allí mismo moriría también, serían tanto los recuerdos, que serían muy difícil de olvidarlos.
La actividad académica continuaba y uno no se podía olvidar de ellos, quedaban muchos acontecimientos lectivos que pasar y por lo que se refería a mi enemiga de siempre y por siempre y que fueron las Matemáticas, las llevaba como siempre con notas raspadas, en ese momento del curso con un 6 y quise subirlas como fuera porque un fallo en el examen final y podría tener problemas y por ello aproveché que el Profesor Sr. Yague pregonó que el lunes preguntaría a un voluntario la demostración matemática de un teorema, para que inmediatamente surgiera la idea de estudiármelo a fondo para salir yo voluntario a la pizarra a pasar por aquel trago. Ese fin de semana no salí a Sevilla, y su trabajo me costó no salir, ya que no era yo de los que perdonaba el salir a darme un paseo por la ciudad. Total, que el domingo me encerré en el aula, yo solo y el dichoso teorema me lo estudié de pe a pa, me lo sabía de memoria, su significado no tanto, pero lo podría haber escrito con los ojos cerrados o recitado sin escribirlo.
Cuando el lunes llegó la clase de Matemáticas, yo estaba pendiente de que nadie se me adelantara y me quitara la opción de subir a la pizarra y así fue, el profesor sacó su cartera e inmediatamente preguntó si había algún voluntario y yo creo que antes que qué dijera para lo que era ya estaba yo alzando la mano.
Cogí la tiza y fui reflejando en la pizarra paso por paso todo el teorema, exactamente como ponía en el libro y exprofesor allí mirándome y callado que era como tenía que estar, que si llega abrir la boca para pedirme alguna explicación, seguro que me había fastidiado. En fin pasé todo el trago, me mandó al pupitre, él se limitó a anotar algo en la lista de notas, aunque yo pensaba que si no era tonto el profesor se había dado cuenta que yo se lo había recitado de memoria, ya que él se hacía muchas veces el tonto, pero de tonto no tenía un pelo.
Yo me quedé mas tranquilo, ya que esa supuesta nota me ayudaría a aprobar las Matemáticas.
Si me gustaban aquellas fechas primaverales era por el gazpacho andaluz que saboreábamos en las horas de la comida, yo era un entusiasmado de ese plato y ahora en la actualidad lo sigo tomando porque mi esposa lo hace casi todos los días y lo tomamos también en la primera comida, bien fresquito y con los mismos ingredientes, nunca he dejado ese hábito, ni quiero dejarlo, es un manjar.
En estos momentos me viene al recuerdo un festival que se celebró por aquellos días en la Iglesia de los Salesianos de la Trinidad, y en el cual participó un conjunto de la Uni, que no recuerdo cual era, y allí nos encaminamos algunos a presenciarlo. El Festival a mi me encantó, la calidad de las canciones fue extraordinaria y pasamos un rato muy bueno. Algunas de las canciones aun las puedo cantar, ya que tengo apuntado el titulo o alguna frase y así no se me olvidan.
Hay momentos de esta vida que no los puedes olvidar, te traen entrañables recuerdos y cuando los rememoras una especie de bendita nostalgia se apodera de tu cuerpo, que es lo que me pasa a mi en estos maravillosos momentos.



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Admin: Borrar Mensaje  vicente angulo del rey    vicangulorey@hotmail.com  5/08/2016 13:46  Fecha
Mensaje 146
Pues llegaron las vacaciones de Semana Santa y yo no quise cambiar de opinión, seguí en mis trece y no viajé a Cuenca, si hubiera sido al pueblo si lo habría hecho, sin duda, ya tendría tiempo de acostumbrarme a la ciudad, aunque presentía que también iba a ser poco el tiempo que yo iba a residir en Cuenca, como así fue posteriormente.
Antes que nada y como homenaje a mis conocidos de Sevilla en la avenida de El Greco, a los cual visitaba de cuando en cuando, y que tengo que decir que los he considerado familia siempre, aunque ya José hace unos años que falleció y Carmela se encuentra ingresada en una residencia aquejada de un severo Alzheimer, los he querido siempre y los llevo en mi recuerdo, se portaron muy bien conmigo y eso no se me olvida ni se me olvidará, en fin mi recuerdo cariñoso para ellos.
Esos días de vacaciones y en unión de mi compañero de aula Jesús Aso Val y con unas bicicletas que conseguimos y no se de que forma en el Centro académico, nos marchamos los dos juntos, atravesando Sevilla hacia la localidad de Umbrete, localidad del Aljarafe y famoso pueblo por sus ricos mostos, en busca de nuestro compañero de aula Francisco Santos Gómez y que residía en esa población, aun que me acuerdo muy bien que no lo pudimos encontrar en su domicilio, ni nadie nos pudo decir donde se encontraba, así que marchamos en busca del otro compañero Antonio Domínguez Vela, residente en la población cercana de Bollullos de la Mitación, con el mismo resultado, así que a la vista de lo cual, regresamos a Sevilla con nuestras bicicletas, con un cierto dolor de piernas ya y me acuerdo también que el amigo Aso, puso un ritmo fuerte en el pedaleo y callejeando Sevilla lo perdí, total que llegó antes que yo a la Uni y yo cogí algo de mosqueo sano porque había llegado antes que yo, yo que creía que iba a llegar antes que él, pero fue una aventura divertida y que aun recuerdo con bastante nitidez.
También otro de los días me embarqué en otra aventura ciclista, con otra bicicleta que pudiera ser del Colegio y por la carretera de Utrera que pasaba orilla de los márgenes de la Uni, ni corto ni perezoso me desplacé al pueblo de Utrera, me dí por la localidad unas vueltas y regresé nuevamente a la Uni, el caso era no estarse quieto, ya que el tiempo en la Uni transcurría muy despacio y monotono y había que inventarse entretenimientos que hicieran ameno el día.
Esos días teníamos ciertos privilegios tal como usar cuando quisiéramos la piscina olímpica y allí nos zambullíamos horas y horas, ya que en el mes de Abril el tiempo apetecía para ello y también los pocos que allí quedábamos aprovechábamos y cuando teníamos gana, que era la verdad sea dicha pocas veces, meterte en las habitaciones y estudiar los muchos temas que aun no teníamos del todo claros, aunque la verdad no nos agradaba mucho mas coger un balón y organizar un partido de fútbol a jugarlo en el campo que mas nos gustaba, teníamos todos a nuestra disposición, o en otro caso marchábamos a Sevilla a pasear y tomarnos algún bocadillo de calamares orilla de la calle Sierpes, que seguro que todos aun recordamos el sitio, aunque ya no existe ese bar.

Mi hermandad con la torre aun seguía fraternal, ahora la veía muchas veces mas al día, ya que mi colegio se encontraba mas cercano a ella y la podía observar siempre que quisiera desde los ventanales de los lavabos, eso era una bendición, no me decía nada, sabía que no me había ido y que estaba allí, cumpliendo su función que era la de cuidarme y protegerme aunque ella sabía que esa unión duraría ya poco.
Mientras mi familia seguía en contacto conmigo y me contaban que se encontraban muy bien en su nuevo domicilio en la ciudad de Cuenca, y que tenían gana de que volviera nuevamente para que viera la casa, aunque yo ya la conocía porque en ella habían vivido mis abuelos, pero ya faltaba poco aunque la verdad es que echaría sin duda el pueblo, aunque no fue mucho tiempo, pronto me acostumbre a las comodidades de la capital, pero yo eso aun no lo sabía.
Iba a pasar mis últimos tres meses en la Uni y dentro de la alegría por la finalización de mi internando en Sevilla, que ya me llegaba agobiar hasta ahogarme, por otra parte una nostalgia como nunca había sentido empezaba a vislumbrarse en mi interior, mi tiempo en Sevilla se acababa, se iba marchitando y sentía como un ahogo fundido también por la alegría de marcharme que me temía algo confundido, eran ya muchos meses que había estado al abrigo de aquellos muros de color rojizo
Presentía que esa visión de la Uni, de esos Colegios que habían sido mi casa, me perseguirían por siempre como así fue y será por siempre.



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